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domingo, diciembre 02, 2012

Mi libro





X-men

Nong Youhiu tiene los ojos azules, azules.
Le dicen niño-gato, porque ve en la oscuridad
y sus ojos brillan.
Nong puede cazar grillos 
sin necesidad de usar linterna.
Unos médicos lo encerraron en una habitación sin luz
le dieron cartas y una a una él indicó cuáles eran.

¿El fulgor que emite será como la bioluminiscencia
de las luciérnagas
o como el de los peces abisales? ¿Servirá de señal
de apareo o podrá utilizarlo de carnada?

¿Cómo vas a leer historietas de mutantes con un aparato con pilas,
tapado con sábanas de esos mismos seres evolucionados
si ya sos uno de ellos?
¿Tus pupilas se estrechan verticalmente, Nong?
¿Verás insectos, mascotas, parientes con visión infrarroja?
¿Podrás guiarnos según el calor que emitan nuestros cuerpos
hacia otros similares?

Un profesor nos dijo que en miles de años
se nos caerá el pelo y que no tendremos más dedos meñiques
en un salto evolutivo. Seguramente no calculó que alguien
vería donde nadie puede, acaso sin temer.
Mis hijos, entonces, ¿podrían desarrollar membranas interdigitales
como las ranas o los patos? Querrán ser como aquaman, o como Nong,
tener adaptaciones inusuales, nadar a una velocidad mayor,
soportar mayor presión acuática o tendrán miedo de ser llamados
por nombres que reverencien sus características y no poder alejarse
jamás de tener ojos azules, azules
y de que el mundo todavía no esté listo para dejar de temer a la oscuridad.

de Una chica de río (Colectivo Semilla, 2012).


El audio de X-men.

Pueden pedir el libro en la página de la editorial o a mi email personal.

martes, diciembre 28, 2010

Gerónimo Unibaso, dos poemas.


Humpty Dumpty

Como a veces no entendían lo que decía
en mi infancia intentaron mejorar
la forma en que hablaba
con un lápiz en mi boca, después supe
que el tartamudo Demóstenes antes
se había curado poniendo piedras en su boca
y hablando frente al espejo. Así llegó a ser
el orador más grande de Grecia. (Nunca quise ser orador).
Mejoré poco con el lápiz y por temor
al mito medieval de la piedra de la locura no seguí
ese ejemplo: una piedra seguro
fue la que se le metió Estomba en la cabeza
y lo confundió. George Steiner citando
una tradición herética de la Cábala decía
que un día las palabras
se rebelarán del significado y serán
“sólo ellas mismas, y como piedras muertas
en nuestras bocas”. Ese día Humpty Dumpty
al pronunciar
no sabrá lo que dice.


Mi hermana, mi papá, mis vecinos


No creo en la suerte. El destino
-alguien lo dijo- se entreteje
irreversible y de hierro. Lo que no se ve,
lo que no sabemos que exista,
pesa sobre nosotros y nos define.
Todo nos marca. Mi hermana murió cuatro días
antes de mi nacimiento -eso fue en Bariloche-.
Por fotos la conozco. Nunca me expliqué
su muerte aunque varias veces me contaron
su historia. Hacía frío. Ella estaba como resfriada
y se ahogó con sus propios mocos. Papá
la estaba cuidando. Al verla agitarse la tomó
entre sus brazos y sin saber qué hacer corrió
hacia el hospital. Al llegar estaba muerta.
Por mucho tiempo mis papás
lloraron su muerte –era la primer hija-. Papá
se culpaba. Tiempo después aprendió
el simple ejercicio que desahoga los pulmones
y se entristeció más. Ella no alcanzó a cumplir el año.
Al nacer yo, ella era nadie pero su fantasma
me hizo sombra. La beba de las imágenes
siempre fue la más hermosa.
Se llamaba Solange de las Nieves, y el blanco
que encendió su rostro
luego cubrió su tumba. Más de una vez la imaginé a mi lado,
fuerte, cálida. Mucho después, ahora en Bahía,
teníamos vecinos con los que -vaya a saber uno por qué-
estábamos peleados: insultos tontos
porque nosotros -que éramos chicos-
jugábamos cerca de su vereda o se nos perdía la pelota
en su patio. No nos hablábamos. Así, una noche
la vecina llegó asustada. En sus brazos tenía
al más pequeño de sus hijos que con la cara violeta
se esforzaba en respirar. Pedía ayuda. Rápido mi papá
tomó el auto y subiéndolos corrió al hospital.
Lo acompañé. En el viaje él iba dando instrucciones
de eso que se llama primeros auxilios. De pronto el niño
vomitó una flema espesa y verde, y comenzó a respirar.
Los dejamos en el hospital. Nuestra vecindad
no mejoró por esto. Las pelotas que caen en su patio
siguieron perdiéndose, y la vecina aún se queja
por los ladridos del perro,
porque pisamos su vereda,
o porque la miramos mal.

Gerónimo Unibaso, de Escalones (Editorial Colectivo Semilla, 2010, Bahía Blanca)





El libro sale 15 pesos y pueden comprarlo enviando un email a noesrevista@gmail.com

domingo, agosto 29, 2010

Poesía + lectura + vengan todos



Lectura de poesía. Abren tres nóveles talentos. Luego leerán Alejandro Méndez, Horacio Fiebelkorn y Marcelo Díaz

Estarán a la venta libros de Alejandro Méndez y ejemplares de "Esto no es una revista literaria".

Sábado 04/09/2010 - 18:00hs puntual.

Casa de la Cultura U.N.S. - Av. Alem 925 - Bahía Blanca

lunes, junio 21, 2010

¡Ya se viene!



El libro inauguración de nuestra editorial, Colectivo Semilla.

Chochos.

Además, el quinto número de Esto no es una revista literararia, con cuatro plaquettes que se las traen.